lunes, 30 de agosto de 2010

Conocimiento de nosotros mismos

Antes de poder saber acerca de algo, antes de querer y lograr hacer algo, tenemos que conocernos a nosotros mismos. Porque de este punto, que puede parecer insignificante, parte nuestras vidas. Y no podemos aspirar a saber cómo es el universo que nos rodea si no sabemos cómo somos nosotros. No tiene lógica poder explicar los fenómenos naturales, sociales, o de cualquier otra índole si no podemos explicar por qué somos o actuamos de esta o de aquella manera. Esto se refleja claramente en la frase "¿De qué le sirve ganar el mundo entero si se pierde a si mismo?".

Cuando nos conocemos, nos facilitamos increíblemente la vida. Sabemos nuestras tendencias, nuestros talentos y defectos, lo que nos agrada o desagrada hacer, etc.. Al saber esto, podemos decir cómo debemos de actuar y, más importante, por qué. También descubrimos cosas de nosotros mismos que ni podemos creer, por que el ser humano es tan poderoso que ese poder es casi insondable.

Podemos dedicar unos momentos del día para ser un poco egoístas e intentar conocernos mejor. Busquemos aquello que nos gusta, y no lo rehuyamos. También intentemos explicar porque somos de tal forma y qué podemos hacer para pulirnos y mejorarnos.

Cuando actuamos en base a lo que conocemos de nosotros mismos, creamos una armonía a nuestro alrededor, porque gracias a la introspección, nos hacemos mejores personas.

Esto aplica para todo. En lo académico, sabemos qué materias se nos hacen difíciles y cómo podemos conseguir ayuda. En la vida diaria, tenemos claro para qué somos buenos, y cómo podemos llegar a realizar nuestros sueños.

Recordemos esto: El conocimiento más importante es el de nosotros mismos.

Sólo hay una persona a la que podemos juzgar en la vida, y somos nosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario